lunes, 27 de julio de 2009

La Gran Tierra

Si fuéramos a comparar a los destinos de viajes a los autos, Nueva York sería un Cadillac impresionante y elegante rodando por amplias avenidas urbanas; California tendría que ser un convertible deportivo haciendo "zoom zoom" por una carretera costera; y Alaska sería un vehículo recreacional, bien grande, lleno de conveniencias y con espacio de sobra para estar súper-cómodos cuando viajamos.

Alaska, "La Gran Tierra", como le llamaban las gentes nativas, es espectacular en lo que cuenta a dimensiones. Es un sitio que tiene proporciones míticas, como dice Bob Devine en su guía National Geographic Traveler Alaska.

Con 586,000 millas cuadradas de extensión, Alaska es el equivalente de una quinta parte de los 48 estados contiguos de EE.UU. si se le sobrepone a un mapa de EE.UU. su territorio se extiende de la Florida a Minnesota a California.

Otros superlativos de Alaska incluyen más de 3,000,000 de lagos mayores de 20 acres, 39 cordilleras montañosas con 17 de los 20 picos más altos de la América del Norte, más de 3,000 ríos, 1,800 islas, 100,000 glaciares y 33,904 millas de costa.

Para explorar su interior y sus costas espectaculares un plan de viaje que incluya un crucero y un programa por tierra es ideal. Entre los imperdibles de Alaska se encuentran los siguientes:

* La Bahía Glacier ("Glacier Bay")

Sin dudas, el fiordo más famoso de Alaska, este es un parque nacional de 5,000 millas cuadradas, según la guía de Alaska de DK Eyewitness Travel, y cuenta con 12 glaciares que llegan de montañas al mar al igual que cientos de otros glaciares más pequeños. Un guía del parque subió a bordo de nuestro barco, uno de los cruceros de Holland America, para narrar lo que estábamos mirando: los glaciares con hielo denso antiguo en tonos de azul y blanco; las aves exóticas, un oso paseándose por el litoral, y otra fauna incluyendo focas y leones marinos recostados como soleándose en témpanos de hielo.

Nos acercamos al Glaciar Margerie para ver y escuchar el estruendo- como un gran trueno- de un enorme bloque de hielo desprendiéndose del glaciar y cayendo al mar. Otros sonidos memorables incluyeron el burbujear de trozos de hielo del glaciar derritiéndose como Alka Seltzers en el agua salada de la bahía y los chillidos de miles de aves.

* Juneau

La pintoresca capital de Alaska, Juneau es una ciudad accesible solamente por avioneta o barco pues no hay carreteras que atraviesen las montañas y el campo de hielo que la rodean. Las actividades disponibles son tan abundantes como los copos de nieve y el hielo en sus montañas e incluyen excusiones por tierra o por mar para ver el bello Glaciar Mendenhall, paseos en el funicular de Mount Roberts a unos pasos del muelle de cruceros, vuelos en helicóptero para dar caminatas por glaciares, vuelos por avioneta de aterrizaje en agua para admirar fiordos y glaciares y asados de salmón con música folclórica.

* Ketchikan

Este pintoresco pueblito construido en parte con zancos en el mar, es ideal para empaparse de la cultura de las gentes nativas de Alaska durante nuestra visita a Ketchikan, un pintoresco pueblito que es puerto popular en cruceros por Alaska.

Tomamos una excursión que nos llevó al Saxman Native Village. Una villa típica de los indios Tlingits de Alaska, cuenta con una casona ceremonial donde miembros de la tribu nos recibieron con cantos y danzas típicas, y con un parque totémico con una de las colecciones más grandes de estos postes que relatan leyendas de las gentes nativas. En el Centro de Talla de la villa pudimos ver a escultores tallando postes totémicos y otras obras de arte.

* Sitka

Este pueblito es un vestigio de la presencia rusa en los comienzos de Alaska, en un área del Pasaje Interior colonizada por Alejandro Baranof en 1804 y establecida como la capital de la Alaska rusa. Esa presencia rusa está aún evidente en Sitka en sitios como la catedral ortodoxa griega, St. Michael's Russian Orthodox Cathedral, con su cúpula carácteristica y sus bellos íconos dorados. Las opciones en Sitka incluían paseos en canoa tipo "kayak" y en bicicletas.

Nosotros optamos por una excursión por kayaks arreglada independientemente con Alaska Travel Adventures/Best of Alaska Travel. La excursión con guía nos llevó a explorar las aguas de los alrededores de Sitka en kayaks de dos pasajeros (no hace falta experiencia previa en kayaks: nos dieron una lección antes de partir). Además de bellos parajes de Sitka y bosques en sus cercanías, vimos águilas en vuelo, focas y hasta un oso caminando por el litoral, probablemente buscando algo para su cena.

Entre un puerto y otro el barco de Holland America era nuestro hogar en alta mar. Una nave tradicional y elegante, con decorado fino y flores frescas y arte por doquier, el barco cuenta con conveniencias modernas incluyendo numerosas cabinas con balcones privados.

Entre los salones públicos se encuentran el Vista Lounge, con revistas musicales al estilo de Broadway y Las Vegas; el Greenhouse Spa, un bello club de salud con tratamientos europeos y una piscina de terapia; un restaurante principal, el Vista Dining Room, con menus extensos y servicio impecable; un restaurante alternativo, el Pinnacle Grill con ambiente refinado y delicias que incluyen mariscos y carnes de res servidas en loza de Bvlgari; y un restaurante informal tipo bufé, el Lido Restaurant.

Durante la travesía habían más de 50 actividades organizadas incluyendo lecciones de cocina y demostraciones culinarias en el Culinary Arts Center. Para los niños hay un club infantil y otro para adolescentes con actividades supervisadas.
Al aburrimiento se lo habían llevado preso en este barco, y tanto niños como adultos quedaron cautivados por la belleza y esplendor de Alaska.

sábado, 18 de julio de 2009

El calentamiento global afecta la vida cotidiana de los groenlandeses

Desde su arrastrero que surca las aguas del fiordo Nuuk, el pescador Johannes Heilmann observa con impotencia cómo los cambios climáticos de los últimos años están afectando a Groenlandia.

El calentamiento global ocurre el doble de rápido en el Ártico comparado con el resto del mundo.
Heilmann, un sexagenario con el rostro curtido y marcado por los años de trabajo a la intemperie, dice que él y sus colegas no pueden llevar sus trineos tirados con perros hasta el borde de los témpanos de hielo, para pescar, porque el hielo está muy delgado como para soportar el peso.
Además, los grandes pedazos de hielo que flotan en las aguas heladas hacen que sea muy difícil navegar a bordo de sus pequeños barcos pesqueros, con lo cual la pesca es prácticamente imposible.

“Ya no podemos usar más los trineos, el hielo es bastante delgado”, se lamenta Heilman. Y dice que ahora tiene que depender de la caza de aves y a veces de las focas, mientras espera que se acerque el verano para salir a pescar.

En Ilulissat, a más de 200 kilómetros (125 millas) al norte del Círculo Polar Ártico, Emil Osterman comentó al periódico local Sermitsiaq : “En 1968, cuando yo tenía 13 años, íbamos a pescar en diciembre al fiordo y el hielo tenía varios metros de espesor”.

Ahora, más de 40 años después, el hielo de ese mismo lugar, en el mismo momento del año, “tiene apenas 30 centímetros de espesor”.

El director de la Asociación de Caza y Pesca de Nuuk, Leif Fontaine, explica cómo el clima más templado también está afectando a la industria langostinera de la región, el principal sector exportador e industrial de Groenlandia.

“Cuando el agua se torna más templada, el langostino empieza a desaparecer porque se traslada más al Norte”, explica.

“Y el derretimiento del hielo es preocupante, en especial para los residentes de las aldeas alejadas del norte y del este, que sólo tienen trineos, en lugar de barcos, para cazar, pescar y sobrevivir”, añade.

Esto obligó a algunos cazadores a dejar que sus perros de trineos mueran de hambre, dado que no pueden proporcionarles las focas y el pescado que necesitan para alimentarse.

Los osos polares que vagan por el hielo también tienen cada vez más dificultades para encontrar alimentos, especialmente focas, a medida que se derriten los témpanos. Como consecuencia, se acercan a las aldeas en busca de alimento y ponen el peligro la seguridad de los pobladores y la de ellos mismos.

Recuerdan una tormenta de nieve que ocurrió el 20 de junio, rara incluso para Groenlandia.
Moeller dice que está “preocupado” por los cambios, pero admite que no piensa en ello todos los días.

“No sé si está más cálido que antes, dado que, después de todo, el invierno aquí dura hasta mayo”, señala.

Con todo, el director del nuevo centro de investigación del Ártico en Nuuk, Soeren Rysgaard, no tiene dudas de que el cambio climático está teniendo efecto.
“Es muy visible en el Ártico”, asevera.

Los pescadores que capturan menos pescado en sus redes o los que ya no pueden pescar en ciertas áreas porque el hielo es demasiado delgado son los más afectados en este momento, explica.

Pero el presidente del parlamento local, Josef Motzfeldt, destaca que el calentamiento global también tiene “algo bueno”.

Cada vez más turistas visitan Groenlandia para observar el derretimiento de los enormes glaciares del Atlántico norte, a causa del calentamiento global, y además aparecen especies nuevas, que no existían en Groenlandia, como erizos de mar y calamar.

En el sur de Groenlandia, los veranos más largos benefician a los agricultores, que están atravesando una de las épocas más lucrativas.

El Arctic Sunrise, un barco que del grupo ambientalista Greenpeace, acaba de arribar al glaciar Petermann, uno de los glaciares más grandes de la región que está rompiéndose y donde los expertos estudian lo que está sucediendo.

Para Greenpeace, el derretimiento del glaciar es un signo claro de que el calentamiento global ya no es “una teoría, sino una dura realidad”.

miércoles, 15 de julio de 2009

Venezuela más cerca del Polo Sur en el Museo de Ciencias

Este viernes 03 de julio, el Museo de Ciencias y el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, inauguran la exposición Venezuela y la Ciencia Antártica, la cual representa la experiencia venezolana en el Polo Sur, siendo la segunda parte de la exposición Exploración Ártico y Antártico.

Un encuentro Noruega-Venezuela, que se clausuró el mes pasado. Esta muestra, ubicada en la Sala 7 del Museo de Ciencias, recrea a través de material fotográfico, el paisaje glacial, la flora y fauna, el espíritu de integración de las naciones y el trabajo de quienes participaron en las expediciones científicas venezolanas al continente blanco.

Venezuela ha efectuado dos expediciones al Continente Antártico en colaboración con países latinoamericanos, con la intención de dejar marcada la lucha por la preservación de la Antártida como estrategia fundamental para la vida en el planeta.

Junto con las fotografías están expuestos unos carteles que tienen información sobre generalidades de la Antártida, datos sobre el Programa Venezolano Antártico (PAV), así como un documental que recoge la experiencia de la primera y segunda expedición científica venezolana a la Antártida y algunos equipos utilizados.

Las áreas sin hielo del Continente Antártico han sido pobladas sólo por grupos de plantas inferiores, como algas, líquenes y musgos. Prácticamente no existe vegetación herbácea o leñosa de mayor evolución. Es además la reserva de agua más grande del planeta.

El Programa Antártico Venezolano, está adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias, el cual planifica, coordina y supervisa las actividades científicas, tecnológicas, logísticas, de formación y divulgación relacionadas con el Continente Antártico.

La exposición Venezuela y la Ciencia Antártica, ofrecerá al público talleres, animaciones, demostraciones, juegos y proyecciones audiovisuales.