jueves, 6 de agosto de 2009

El calentamiento global entrará con fuerza en los cinco años próximos.




La intensificación de la actividad solar en los próximos cinco años, acompañada de un cambio en las oscilaciones del Niño, harán que el aumento de temperaturas provocado por los gases de invernadero sea mucho más pronunciado a partir de ahora, según han concluido científicos estadounidenses en un estudio difundido por el diario británico The Guardian.


La investigación, que se publicará en Geophysical Research Letters, aporta una nueva explicación a algunas de las dudas en torno al cambio climático.

Los "escépticos del clima" se han valido en los últimos años de dos argumentos para defender su postura: por un lado, que el clima es variable por naturaleza debido a factores astronómicos, como los cambios en la actividad solar, y, por otro, que el mundo no sólo no se está calentando, sino que se está enfriando ligeramente.

Para el primer argumento, la comunidad científica ha respondido de forma bastante unánime. El clima, ciertamente variable por naturaleza y sujeto a factores astronómicos de carácter cíclico, se está enfrentando actualmente a un nuevo motor de cambio: los gases de efecto invernadero que emite la actividad humana.

En un sistema como el de la Tierra o el clima en el que todo tiene consecuencias, la liberación a la atmósfera de un carbono o un metano que llevaban enterrados decenas de millones de años añadiendo un "excedente" de gases que no pertenecen al ciclo actual también tiene su efecto. Ese superávit de determinados gases potencian el efecto invernadero natural de la atmósfera. Es decir, calientan la cúpula de aire que protege a la vida en este planeta.

Ésta es la teoría más ampliamente aceptada desde hace décadas (la correlación entre aumento de CO2 e incremento de temperaturas) entre los científicos, pese a lo cual no han faltado las críticas basadas en un enfriamiento de la Tierra en los últimos años.

Ahora, el nuevo estudio viene a esclarecer por qué puede haber, efectivamente, periodos más fríos dentro de una tendencia al calentamiento a largo plazo. Judith Lean, del Laboratorio de Investigación Naval de EEUU, y David Rind, del Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la NASA, han analizado por primera vez el conjunto de cuatro factores que influyen en el clima: el nivel de actividad solar -que determina el calor emitido por el Sol, el nivel de actividad volcánica, el fenómeno del Niño y la influencia antrópica.
Según la investigación citada por el rotativo británico, en los últimos siete años la Tierra ha experimentado una relativa estabilidad en las temperaturas debido principalmente a una baja intensidad tanto de la actividad solar como del Niño. Este escenario ha hecho que el calentamiento provocado por los gases de efecto invernadero haya pasado inadvertido.
Sin embargo, en los próximos cinco años estos dos fenómenos entrarán en un nuevo ciclo y se potenciarán. Las temperaturas podrían aumentar hasta un 150% más de lo previsto por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de Naciones Unidas.
Los científicos recuerdan cómo una mayor potencia del Niño hizo que el año 1998 fuese extremadamente caluroso, y advierten de que un episodio de mayor magnitud podría tener lugar en un futuro próximo.

Antes de lo esperado, llega el Calentamiento Global.




El estudio incluye entre sus variables la incidencia del fenómeno de 'El Niño', la actividad volcánica y el ciclo del sol.

Durante los próximos cinco años la temperatura promedio del planeta aumentará mucho más rápido de lo previsto, concluyó un estudio llevado a cabo por dos científicos estadounidenses, que atribuyen este aumento a la intensificación de la actividad solar.

Ésta es la primera investigación que evalúa a medio plazo el impacto en la temperatura global de cuatro factores: los gases con efecto invernadero, las fases del ciclo solar (cuya duración se extiende por 11 años), la actividad volcánica y el fenómeno conocido con el nombre de 'El Niño', que se produce aproximadamente cada cuatro años, cuando se calientan las aguas superficiales del Pacífico Central.

Según le dijo a BBC Mundo Judith Lean, del Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos y co-autora del estudio junto a David Rind, del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, si 'El Niño' no gana fuerza ni se produce una erupción volcánica, "se acelerará el aumento de la temperatura a partir de ahora hasta 2014, aproximadamente, y desde esa fecha hasta 2020 tendrá lugar un período de temperaturas más bajas".


El regreso de "El Niño"


El estudio se dio a conocer poco después de que los climatólogos anunciaran que 'El Niño' había comenzado a tomar forma. Ello produjo cierta alarma por las devastadoras consecuencias que el fenómeno trajo en 1998, cuando provocó una serie de desastres naturales que causaron miles de muertes y cuantiosos daños materiales.

Entonces, ¿qué podría pasar si este año 'El Niño' cobrara la misma fuerza que en 1998?

"Si tenemos 'El Niño' importante, en aproximadamente medio año se superarán las temperaturas récord alcanzadas en 1998", el año más caluroso del milenio, señala Lean.
"Sobre todo", agrega, "porque el contexto, diez años más tarde, es mucho más cálido debido a los gases con efecto invernadero. Aunque las temperaturas máximas, tomando en cuenta la actividad solar, dijo Lean, "podrían alcanzarse en 2015".

Menos argumentos para los escépticos

Otra de las conclusiones de la investigación hecha por tierra los argumentos de los escépticos, que niegan el cambio climático basándose en que en los últimos siete años las temperaturas no han registrado aumentos significativos.

"El hecho de que durante los últimos años la temperatura no haya mostrado un gran aumento no significa que el clima ha dejado de responder al incremento de los gases con efecto invernadero", le aseguró Lean a BBC Mundo. "El calentamiento ha tenido lugar, pero no se ha evidenciado por las variaciones naturales del clima".

Entre estas variaciones naturales la científica menciona el bajo grado de actividad solar, la ausencia de 'El Niño' y la erupción de un volcán, que, cuando ocurre, provoca una disminución global de las temperaturas de 0,3º centígrados.

"La gente e incluso los científicos tienden a pensar que si los gases con efecto invernadero provocan calentamiento global, deberíamos registrar como consecuencia un aumento constante de la temperatura. Se olvidan de las variaciones naturales. Muchos se confunden y creen que si la temperatura no está aumentando, la tierra entonces no se está calentando por los gases contaminantes", explica Lean.


Complementarios, no contradictorios


Si como explica el estudio la temperatura aumentará más rápido de lo previsto en los próximos cinco años, ¿cometió un error en sus cálculos el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés)?


"En absoluto", aclara Lean. "El IPCC hizo una evaluación a largo plazo, concentrándose en lo que pasará al final del siglo. Nosotros en cambio pusimos el foco en una escala de tiempo más pequeña para ver lo que pasará en unos cinco o diez años".

La información no es contradictoria sino complementaria. Eventualmente, la temperatura aumentará en cien años, "pero en el medio, no va a continuar aumentando a un ritmo promedio", concluye Lean.