sábado, 26 de septiembre de 2009
"El Niño" causaría el deshielo
El Glaciar Helheim, duplicó su velocidad en apenas unos cuantos años, fluyendo a través de una hendidura de las estériles montañas costeras a un ritmo sorprendente, de unos 100 pies por día.
Las señales de alarma sonaron por la misma razón en otros glaciares de Groenlandia: ¿Acaso los inmensos hielos que cubren la isla un depósito de agua que si se derritiera podría elevar el nivel del mar 20 pies— estaban en peligro de desplomarse?Cinco años después, hay buenas noticias, además de mucha incertidumbre.
"Parece que las velocidades altas sólo se mantuvieron por un periodo corto" afirmó Gordon Hamilton, glaciólogo de la Universidad de Maine, que desde 2005 mide la velocidad del Helheim por medio de receptores GPS en el sitio.
Por qué han cambiado
Entender por qué los glaciares de Groenlandia comenzaron a derretirse tan abruptamente en la primera mitad de la década es crucial para responder a una pregunta de cuán rápido se elevará el nivel del mar mientras el planeta se calienta.
El asunto ha cobrado categoría de urgente. Los científicos se apresuran para entregar resultados a tiempo para las negociaciones de un nuevo pacto global del clima, en diciembre en Copenhague.
Los expertos dicen que la capa de hielo de Groenlandia, con un espesor de dos millas y un área casi tan grande como México, está perdiendo cerca de 7,000 millones de pies cúbicos de hielo al año.Las nevadas no son suficientes para reemplazar lo que se pierde a través del derretimiento del hielo superficial y la descarga de hielo a través de los fiordos por los glaciares rápidos.
Océanos más calidos
Los científicos todavía no saben cómo se activó el derretimiento y por qué se detuvo. No saben cuánto se debió a variaciones naturales y cuánto a la involuntaria influencia humana.
La explicación más popular es que el paciente — la capa de hielo de Groenlandia — contrajo su dolencia no por una mayor temperatura del aire, sino por un océano más caluroso.
Por eso enfocan su atención en las corrientes oceánicas, que podrían haber enviado pulsos de agua más caliente desde latitudes meridionales como El Niño hacia Groenlandia.
David Holland, director del Centro para la Oceanografía Atmosférica de la Universidad de Nueva York encontró que esas corrientes de agua estaban alcanzando el borde del glaciar más grande de Groenlandia occidental, llamado Sermeq Kujalleq.
Un descubrimiento similar hizo este año el equipo conducido por Fiamma Stranneo, de la Institución Oceanográfica Woods Hole, en Massachusetts.
Otros investigadores dicen que algunos glaciares de Groenlandia han mostrado desaceleraciones similares en años recientes y que quizás no sea un fenómeno tan cataclísmico e irregular, después de todo. Lo cierto es que nadie puede asegurar con certeza que está pasando."Es un poco vergonzoso saber tan poco", admitió Ian Howat, de la Universidad Estatal de Ohio. "No sabremos que se está yendo hasta que se haya ido".
lunes, 21 de septiembre de 2009
El deshielo del Ártico acorta la ruta marina entre Asia y Europa
La ruta de navegación que enlaza el Pacífico con el Atlántico a través del Ártico ruso, inspiración de épicos navegantes, estaba abierta. No habían desaparecido los icebergs, pero sí se podía circular con una cierta holgura desde el mar de Kara hasta el mar de Laptev, el tramo más angosto, como relataron fuentes de la empresa Beluga Shipping. El verano no ha sido particularmente cálido en la zona, pero las fotos satelitales confirman que solo había hielo en el 40% de la superficie marina.
Según los científicos rusos, la nueva ruta todavía está lejos de competir con la tradicional vía marítima de Asia a Europa que pasa a través del golfo de Adén y del canal del Suez.
Actualmente, la ruta marítima del Norte o ruta del mar del Norte, como se la denomina en Rusia, permite navegar sin escolta de rompehielos solo seis semanas al año, entre agosto y septiembre.
Sin embargo, si el cambio climático mantiene su ritmo actual, no se descarta que pronto se convierta durante cuatro meses en una ruta atractiva, exenta de problemas políticos y piratas de alta mar.
PERMISOS Y BUROCRACIA
En cualquier caso, el viaje de los mercantes alemanes no estuvo exento de dificultades. Las autoridades rusas les hicieron esperar un mes en Vladivostok mientras los servicios especiales consideraban si se podía o no permitir el paso de barcos extraños por la ruta marítima. Para conseguir el permiso, el propietario de Beluga Shipping, Niels Stolberg, tuvo que desplazarse a Moscú, donde gestionó el asunto «al máximo nivel político», según informó la agencia rusa RIA Novosti. El viaje del Fraternity y el Foresight abre nuevas perspectivas para el suministro de mercancías a una extensa región de Siberia con enormes yacimientos de hidrocarburos. Las autoridades rusas, que vigilaban con recelo ese viaje pionero, ofrecieron a Stolberg una escolta de rompehielos, pero no se necesitó su ayuda por el dramático decrecimiento del hielo marino en el Ártico.
El paso del Noreste fue recorrido por primera vez en 1878 por Adolf Erik Nordenskjöld, navegante suecofinés, pero su explotación comercial no empezó hasta el desarrollo de la radio y los rompehielos.
A partir de 1935, cargueros soviéticos lo transitaron con una cierta frecuencia para el transporte de materias primas locales, como madera y metales, pero siempre con barcos de apoyo para abrirse paso. A partir de los años 90 cayó un poco en el olvido no por un cambio en la dinámica del hielo, sino simplemente por el elevado coste económico de las operaciones y el colapso de la URSS.
Seguía habiendo un cierto tráfico en ambos extremos de la ruta, pero los buques no se atrevían a hacer el camino completo.
SUBSUELO
A pesar de sus riquezas, la zona subártica de Rusia, comunicada con el resto del continente a través de la ruta del Norte, ha tenido tradicionalmente problemas para abastecerse de materiales y mercancías a causa de la escasa financiación estatal. Para las petroleras rusas concentradas en Siberia, la llegada de los mercantes alemanes significa una rotura del bloqueo.
Según Stolberg, su empresa ya tiene seis contratos firmados con compañías locales para llevar mercancías al puerto de Yamburg. Es decir, el deshielo abre nuevas comunicaciones y, al mismo tiempo, facilita la explotación de una región –terrestre y marítima prácticamente virgen.
martes, 15 de septiembre de 2009
El deshielo del Himalaya amenaza la seguridad alimentaria en el sur de Asia
Conforme a los datos proporcionados, Afganistán, Bangladesh, la India y Nepal serán los países más afectados por el deshielo de los glaciares, lo cual provocará inundaciones y sequías, entre otros desastres, que conducirán a una importante reducción de la producción agrícola de la región.
El informe precisa que si esta tendencia se mantuviera hasta el año 2050, el volumen de la producción del maíz de Asia del Sur se rebajaría en un 17 por ciento para entonces, el del trigo en un 12 por ciento y el del arroz en un 10 por ciento. Casi la mitad de los habitantes más pobres del mundo viven en la región, y los campesinos dependen enormemente del clima para asegurar su subsistencia, por lo que este tipo de cambios pueden provocar catástrofes humanitarias de gran magnitud en la zona.
El informe señala por último una serie de medidas que ayudarían a aliviar los daños, tales como aumentar la inversión en la ampliación de la superficie de irrigación y la administración de los recursos acuáticos, establecer una vía que facilite el paso de la producción a la venta y fortalecer los proyectos de investigación y la popularización de las técnicas agrícolas.
jueves, 3 de septiembre de 2009
La ONU pronostica un “desastre masivo” por el calentamiento global
Esta foto muestra cómo se rompe el hielo en la Península Antártica. En la montaña mendocina pasa lo mismo y el "oasis" puede convertirse en un extenso desierto sin cultivos. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se alarmó hoy en Ginebra por la aceleración del calentamiento climático que, según él, está hundiendo al mundo en "el abismo". "Tenemos el pie pegado al acelerador y nos hundimos hacia el abismo", soltó Ban ante la tercera Conferencia de la ONU sobre el Clima, reunida en Ginebra desde comienzos de esta semana. El secretario general de la ONU, que acaba de volver del Ártico, donde pudo constatar los estragos del cambio climático, advirtió que "lo que sucede ahora" tendría que haber llegado mucho más tarde, según los pronósticos de los científicos.
"Los científicos han sido acusados durante años de ser alarmistas. Pero los verdaderos alarmistas son los que dicen que no podemos permitirnos iniciar una acción contra el clima porque eso ralentizaría el crecimiento económico", declaró Ban. "Están equivocados. El cambio climático podría desencadenar un desastre masivo", previno, muy preocupado por las decenas de millones de personas amenazadas en zonas costeras por el aumento del nivel de los mares que provoca el deshielo del Ártico. "¿Qué van a hacer cuando las tempestades empujen el mar hacia el interior de las tierras? ¿A dónde irán?", se preguntó.
Ban depositó todas sus esperanzas en un encuentro internacional de alto nivel que se celebrará el 22 de septiembre en Nueva York por iniciativa de las Naciones Unidas, pero lamentó la lentitud y el carácter limitado de las negociaciones con vistas a la Cumbre de Copenhague de diciembre. Auspiciada por la ONU, la cumbre de Copenhague intentará hallar un acuerdo internacional para suceder al protocolo de Kioto sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, considerados los principales responsables del calentamiento global.
"No nos quedan más que 15 días de negociaciones (en Nueva York) antes de Copenhague. No podemos contentarnos con progresos limitados. Necesitamos progresos rápidos", dijo. "En Nueva York, espero negociaciones sinceras y constructivas. Espero que se tiendan puentes. Espero resultados importantes", dijo Ban ante los representantes y ministros de unos 150 países participantes en la Conferencia de Ginebra.
"La respuesta está en un crecimiento (económico) verde, un crecimiento sostenible", insistió el jefe de la ONU. Consideró que "nos hace falta una política que ponga un precio al dióxido de carbono. Un política que envíe una señal fuerte del mercado a las empresas pioneras para un futuro con un nivel bajo de dióxido de carbono".
"Necesitamos un programa de inversión público para la energía renovable. Necesitamos transferencias de tecnología para una eficacia energética", reiteró.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (GIEC) "estima que la inversión para alcanzar nuestros objetivos en materia de emisiones (de gases de efecto invernadero) no representaría más que el 2% del PIB mundial anual de aquí a 2030", recordó el secretario general de la ONU.
Esta inversión supondría "menos polución, una mejor salud pública, una mejora de la seguridad alimentaria, menos riesgos de emigraciones masivas y de inestabilidad política, más empleos en la economía verde", concluyó.
Alertan en Ginebra sobre consecuencias del calentamiento global
El documento, presentado en el marco de la tercera Conferencia Mundial del Clima, que sesiona en esta ciudad, indica como la cuarta parte de la población mundial está en peligro debido a inundaciones asociadas a esa pérdida de hielo.
En 2100, el nivel de los océanos habrá aumentado en más de un metro, poniendo en riesgo a los habitantes cercanos a las costas, alertó la organización.
El Artico se ha calentado al doble de la velocidad que el resto del planeta en las últimas décadas y, a medida que ello sucede, se amplifica o acelera el cambio climático, señaló Martin Sommerkorn, asesor del WWF, al presentar el estudio.
Cuando la extensión del hielo disminuye, la superficie de los océanos aumenta y la cantidad de energía solar absorbida también aumenta. "Eso hace elevar aún más las temperaturas", señala el estudio.
Resalta también que el calentamiento climático libera grandes cantidades de metano gas de efecto invernadero en la región polar. Esto contribuye, a su vez, a la acelaración del deshielo en las zonas árticas.
Sólo se puede romper ese ciclo si se reducen las emisiones de gases a la atmósfera y se logra mantener el calentamiento global por debajo de los dos grados centígrados, agrega.La Cumbre del Clima, un espacio que busca predecir los efectos del cambio climático y como enfrentarlo, fue inaugurada el lunes pasado con la presencia de expertos y autoridades gubernamentales de 150 naciones.
Esa conferencia tratará también de establecer un marco global para los servicios meteorológicos, a fin de que todos accedan a información y predicciones precisas en este tema.
jueves, 6 de agosto de 2009
El calentamiento global entrará con fuerza en los cinco años próximos.

La intensificación de la actividad solar en los próximos cinco años, acompañada de un cambio en las oscilaciones del Niño, harán que el aumento de temperaturas provocado por los gases de invernadero sea mucho más pronunciado a partir de ahora, según han concluido científicos estadounidenses en un estudio difundido por el diario británico The Guardian.
La investigación, que se publicará en Geophysical Research Letters, aporta una nueva explicación a algunas de las dudas en torno al cambio climático.
Los "escépticos del clima" se han valido en los últimos años de dos argumentos para defender su postura: por un lado, que el clima es variable por naturaleza debido a factores astronómicos, como los cambios en la actividad solar, y, por otro, que el mundo no sólo no se está calentando, sino que se está enfriando ligeramente.
Para el primer argumento, la comunidad científica ha respondido de forma bastante unánime. El clima, ciertamente variable por naturaleza y sujeto a factores astronómicos de carácter cíclico, se está enfrentando actualmente a un nuevo motor de cambio: los gases de efecto invernadero que emite la actividad humana.
En un sistema como el de la Tierra o el clima en el que todo tiene consecuencias, la liberación a la atmósfera de un carbono o un metano que llevaban enterrados decenas de millones de años añadiendo un "excedente" de gases que no pertenecen al ciclo actual también tiene su efecto. Ese superávit de determinados gases potencian el efecto invernadero natural de la atmósfera. Es decir, calientan la cúpula de aire que protege a la vida en este planeta.
Ésta es la teoría más ampliamente aceptada desde hace décadas (la correlación entre aumento de CO2 e incremento de temperaturas) entre los científicos, pese a lo cual no han faltado las críticas basadas en un enfriamiento de la Tierra en los últimos años.
Antes de lo esperado, llega el Calentamiento Global.

El estudio incluye entre sus variables la incidencia del fenómeno de 'El Niño', la actividad volcánica y el ciclo del sol.
Durante los próximos cinco años la temperatura promedio del planeta aumentará mucho más rápido de lo previsto, concluyó un estudio llevado a cabo por dos científicos estadounidenses, que atribuyen este aumento a la intensificación de la actividad solar.
Ésta es la primera investigación que evalúa a medio plazo el impacto en la temperatura global de cuatro factores: los gases con efecto invernadero, las fases del ciclo solar (cuya duración se extiende por 11 años), la actividad volcánica y el fenómeno conocido con el nombre de 'El Niño', que se produce aproximadamente cada cuatro años, cuando se calientan las aguas superficiales del Pacífico Central.
Según le dijo a BBC Mundo Judith Lean, del Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos y co-autora del estudio junto a David Rind, del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, si 'El Niño' no gana fuerza ni se produce una erupción volcánica, "se acelerará el aumento de la temperatura a partir de ahora hasta 2014, aproximadamente, y desde esa fecha hasta 2020 tendrá lugar un período de temperaturas más bajas".
El regreso de "El Niño"
El estudio se dio a conocer poco después de que los climatólogos anunciaran que 'El Niño' había comenzado a tomar forma. Ello produjo cierta alarma por las devastadoras consecuencias que el fenómeno trajo en 1998, cuando provocó una serie de desastres naturales que causaron miles de muertes y cuantiosos daños materiales.
Entonces, ¿qué podría pasar si este año 'El Niño' cobrara la misma fuerza que en 1998?
"Si tenemos 'El Niño' importante, en aproximadamente medio año se superarán las temperaturas récord alcanzadas en 1998", el año más caluroso del milenio, señala Lean.
"Sobre todo", agrega, "porque el contexto, diez años más tarde, es mucho más cálido debido a los gases con efecto invernadero. Aunque las temperaturas máximas, tomando en cuenta la actividad solar, dijo Lean, "podrían alcanzarse en 2015".
Menos argumentos para los escépticos
Otra de las conclusiones de la investigación hecha por tierra los argumentos de los escépticos, que niegan el cambio climático basándose en que en los últimos siete años las temperaturas no han registrado aumentos significativos.
"El hecho de que durante los últimos años la temperatura no haya mostrado un gran aumento no significa que el clima ha dejado de responder al incremento de los gases con efecto invernadero", le aseguró Lean a BBC Mundo. "El calentamiento ha tenido lugar, pero no se ha evidenciado por las variaciones naturales del clima".
Entre estas variaciones naturales la científica menciona el bajo grado de actividad solar, la ausencia de 'El Niño' y la erupción de un volcán, que, cuando ocurre, provoca una disminución global de las temperaturas de 0,3º centígrados.
"La gente e incluso los científicos tienden a pensar que si los gases con efecto invernadero provocan calentamiento global, deberíamos registrar como consecuencia un aumento constante de la temperatura. Se olvidan de las variaciones naturales. Muchos se confunden y creen que si la temperatura no está aumentando, la tierra entonces no se está calentando por los gases contaminantes", explica Lean.
Complementarios, no contradictorios
Si como explica el estudio la temperatura aumentará más rápido de lo previsto en los próximos cinco años, ¿cometió un error en sus cálculos el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés)?
"En absoluto", aclara Lean. "El IPCC hizo una evaluación a largo plazo, concentrándose en lo que pasará al final del siglo. Nosotros en cambio pusimos el foco en una escala de tiempo más pequeña para ver lo que pasará en unos cinco o diez años".
La información no es contradictoria sino complementaria. Eventualmente, la temperatura aumentará en cien años, "pero en el medio, no va a continuar aumentando a un ritmo promedio", concluye Lean.