jueves, 29 de octubre de 2009

El calentamiento global amenaza la supervivencia de las especies de monos amenazadas en Sudamérica

El calentamiento global amenaza la supervivencia de especies de monos amenazadas en Sudamérica, según un estudio de la Universidad de Pensilvania en Estados Unidos que se publica en la revista 'Biology Letters'. Los investigadores examinaron cómo el fenómeno climático de El Niño afectaba a la abundancia de cuatro especies de monos del continente americano a lo largo de décadas.
Los científicos se centraron en los monos de gran tamaño de América del Sur, que se encuentran muy amenazados: el muriqui de Brasil, el mono lanudo de Colombia, el mono araña de Geoffroy de Panamá y el mono aullador rojo de Venezuela.

Los investigadores pretendían descubrir las consecuencias del cambio climático sobre estos animales a través de cómo afecta a los árboles que suponen su fuente de alimentación.
Los investigadores plantearon que la respuesta de los árboles al cambio climático podría proporcionar un vínculo crítico entre los cambios en el clima y la abundancia de los monos. Para ello, compararon información sobre las poblaciones de monos con datos sobre las fluctuaciones en los recursos alimentarios como hojas, semillas y frutas.
Después, los científicos utilizaron modelos estadísticos para investigar cómo la comida y la información sobre la abundancia de animales se relacionaba con la información sobre la temperatura y las precipitaciones anuales. Para examinar estos factores a una escala regional y local, los investigadores utilizaron información sobre la temperatura anual media, lluvias y duración de las estaciones secas y húmedas entre 1960 y 1990 en Venezuela, Brasil, Panamá y Colombia.
Los científicos consiguieron también información sobre los datos climáticos a gran escala sobre el fenómeno de El Niño y La Niña, las fases de la Oscilación Austral de El Niño, ciclos de periodos de calor/sequía y frío/humeda en las temperaturas oceánicas y atmosférica de la región tropical del Pacífico. Estos ciclos a menudo están asociados con episodios perturbadores en el centro y norte de Sudamérica como inundaciones, sequías o alteraciones en la pesca o la agricultura.
Los resultados mostraron que las cuatro especies de monos descendían en número en relación a las fluctuaciones climáticas a gran escala. Incluso aunque las poblaciones de monos estaban separadas por grandes distancias, las tres especies de monos que consumían fruta de los árboles respondían de forma sincronizada al calentamiento a gran escala.
Durante los episodios cálidos de El Niño, los árboles producían más fruta de lo habitual, después durante los episodios de enfriamiento de La Niña, los árboles producían mucha menos fruta, dando lugar a escasez local e incluso a hambrunas.
Según los científicos, la elevada productividad de los árboles durante un episodio de El Niño puede llevar a la mayor dificultad para recuperarse en los siguientes episodios de La Niña, cuando el tiempo es húmedo, nuboso y frío. Este mecanismo podría explicar por qué los monos que comen fruta mostraban una respuesta retrasada a los episodios de El Niño incluso después de un retraso de uno o dos años.
Los monos aulladores también mostraban declives con los episodios cálidos y secos de El Niño pero la caída de su población no estaba sincronizada con la de las especies que comían fruta.

Según los autores, la aparición más tardía de las hojas de las que se alimentan y su maduración más rápida como consecuencia de la sequía y las temperaturas elevadas podrían influir en la mayor mortalidad de hembras adultas y las menores tasas de nacimientos al influir sobre la disponibilidad y calidad del alimento.
Según señalan los autores, el factor que resultaba más influido por los cambios en el clima era el número máximo mensual de árboles frutales que daban fruta.

Los cambios en el clima también correlacionaban en gran medida con la producción de flores y semillas. Por ello, las respuestas de la vegetación a las condiciones climáticas alteraban en gran medida los recursos alimentarios disponibles para los primates, lo que a su vez influía en el declive o aumento de sus números.
El calentamiento global ya ha producido un aumento de 0, 74 grados en el pasado siglo y se espera un aumento adicional de entre 1, 8 y 4 grados centígrados para este siglo.

Los autores concluyen que se espera que con el calentamiento global aumenten en frecuencia los episodios de El Niño.
"Este estudio sugiere que las consecuencias de tal intensificación del fenómeno de El Niño podrían ser devastadoras para varias especies de monos de Sudamérica", concluye Eric Post, coautor del estudio.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Revela estudio que en diez años el Polo Norte carecerá de hielo en verano

Los hallazgos muestran que la mayor parte del hielo en la región sólo tiene un año o menos de haberse formado, cuenta con un espesor de alrededor de 1,8 metros y se derretirá el próximo verano.En cuestión de una década, el polo norte se convertirá en mar abierto durante el verano, de acuerdo con información divulgada el miércoles por un equipo de exploradores que recorrió el Ártico durante tres meses.
El equipo del Sondeo Catlin del Ártico, encabezado por el explorador Pen Hadow, midió el grosor del hielo a medida que se trasladó en trineo y caminó a través de la parte norte del mar de Beaufort en el polo norte, durante un proyecto de investigación efectuado anteriormente este año.
Sus hallazgos muestran que la mayor parte del hielo en la región sólo tiene un año o menos de haberse formado, cuenta con un espesor de alrededor de 1,8 metros (seis pies) y se derretirá el próximo verano.
Tradicionalmente la región ha tenido hielo más espeso formado a lo largo de varios años, el cual no se derrite con tanta rapidez.
"Con una mayor parte de la región cubierta ahora con hielo de un solo año de antigüedad, evidentemente es más vulnerable", dijo el profesor Peter Wadhams, parte del Grupo de Estudio de la Física de los Océanos Polares en la Universidad de Cambridge, que analizó los datos recabados. "Ahora es más probable que la zona quede libre de hielo cada verano, acercando la fecha potencial en que el hielo en el mar desaparezca completamente en los veranos".
Wadhams dijo que los datos obtenidos en el Sondeo Catlin sobre el Artico respaldan el nuevo consenso de que en 20 años este océano carecerá de hielo en el verano, y que gran parte de esa disminución comenzará en 10 años.
Martin Sommerkorn del World Wildlife Fund, organismo activista por la defensa de la fauna, dijo que el mar del Artico ejerce una posición primordial en el sistema climatológico de la Tierra.
"Recientemente se evaluó que una pérdida así en la cubierta de hielo del Artico desencadenaría potentes repercusiones en el clima que tendrán un impacto mucho más allá del Artico mismo", advirtió.
"Esto podría generar inundaciones que afectarían a una cuarta parte de la población mundial, incrementos sustanciales en las emisiones de gases de invernadero a partir de la liberación de carbono almacenado en forma masiva y cambios extremos en el clima", agregó.
El calentamiento global ha incrementado lo que está en juego en la puja de varias naciones por incrementar su soberanía en el Artico, porque la disminución del hielo polar podría algún día facilitar el ingreso a la zona para la explotación de recursos y permitiría establecer nuevas rutas marítimas. El rápido derretimiento del hielo ha generado especulaciones de que el Pasaje del Noroeste, que vincula los océanos Atlántico y Pacífico, pudiera convertirse algún día en una ruta para barcos.
Los resultados del sondeo llegan en momentos en que los negociadores se preparan para reunirse en Copenhague en diciembre con el fin de redactar un nuevo pacto para combatir el calentamiento global.

jueves, 15 de octubre de 2009

El Océano Ártico será navegable en 10 años: experto

Debido al calentamiento global, el Océano Artico podría quedar sin hielo en gran parte de su extensión y convertirse en un paso abierto para la navegación durante el verano de 2020, según un experto de la Universidad de Cambridge.
"Es como si el hombre estuviera levantando la tapa de la parte norte del planeta", dijo el profesor Peter Wadhams, experto en regiones polares de la Universidad de Cambridge, durante la presentación de los hallazgos de la "Inspección del Artico Catlin" en Londres.
El académico, quien se ha pasado estudiando el hielo del Artico desde la década de 1960, precisó que la expedición taladró mil 500 agujeros para reunir pruebas durante un recorrido de 435 kilómetros de hielo a principios de este año, según la cadena BBC.
Liderados por el explorador Pen Hadow, las mediciones tomadas por el equipo determinan que el grosor promedio de los témpanos de hielo es de 1.8 metros, lo que es típico del llamado hielo "del primer año", formado durante el invierno anterior y más vulnerable al deshielo.
Sus hallazgos muestran que la mayor parte del hielo en la región sólo tiene un año o menos de haberse formado y cuenta con un espesor de alrededor de 1.8 metros, demasiado delgado para sobrevivir a un derretimiento de hielo en verano. Wadhams, profesor de física oceánica en la Universidad de Cambridge, prevé que buena parte del derretimiento tendrá lugar en una década, aunque el hielo invernal permanecerá durante cientos de años. "Los datos de la investigación apoyan el nuevo consenso respecto a que el Artico se quedará sin hielo en verano en unos 20 años y gran parte de la disminución ocurrirá en 10 años", dijo Wadhams en un comunicado.
"Eso significa que uno podrá tratar al Artico como si fuera esencialmente un mar abierto en el verano y tener transportación a través del Océano Artico". Según el profesor Wadhams, navegación más rápida y acceso más fácil a las reservas de petróleo y gas son algunos de los beneficios del derretimiento en el corto plazo. Pero a largo plazo, perder una característica permanente del planeta implica el riesgo de acelerar el calentamiento global, el cambio de patrones de circulación en los océanos y tener efectos desconocidos en los ecosistemas a causa de la acidificación de las aguas.
Otras de las consecuencias serán que desaparecerá la fauna, aumentará el nivel de los océanos y se liberará una importante cantidad de gases de efecto invernadero.
Los científicos señalan que las pruebas del derretimiento del hielo del Artico son uno de los signos más claros del calentamiento global, que deberían ser tomadas en cuenta por los líderes mundiales que se reunirán en diciembre próximo en Copenhague.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Urgen a tomar medidas contra el deshielo

Expertos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos explicaron que el futuro del clima en el mundo está escrito en el patrón de los trozos de hielo sobre la superficie marina en el Océano Ártico.
Argumentaron que los témpanos de hielo grueso solían tener kilómetros de extensión hace sólo una década y que ahora sólo tienen algunos metros, por lo que es necesario tomar medidas para detener el deshielo.

sábado, 26 de septiembre de 2009

"El Niño" causaría el deshielo

De repente y sin advertencia, la gigantesca mole de hielo cobró velocidad, haciendo que expulsara icebergs hacia el océano frente al sudeste de Groenlandia, a una velocidad aún más rápida.
El Glaciar Helheim, duplicó su velocidad en apenas unos cuantos años, fluyendo a través de una hendidura de las estériles montañas costeras a un ritmo sorprendente, de unos 100 pies por día.
Las señales de alarma sonaron por la misma razón en otros glaciares de Groenlandia: ¿Acaso los inmensos hielos que cubren la isla un depósito de agua que si se derritiera podría elevar el nivel del mar 20 pies— estaban en peligro de desplomarse?Cinco años después, hay buenas noticias, además de mucha incertidumbre.
"Parece que las velocidades altas sólo se mantuvieron por un periodo corto" afirmó Gordon Hamilton, glaciólogo de la Universidad de Maine, que desde 2005 mide la velocidad del Helheim por medio de receptores GPS en el sitio.

Por qué han cambiado

Entender por qué los glaciares de Groenlandia comenzaron a derretirse tan abruptamente en la primera mitad de la década es crucial para responder a una pregunta de cuán rápido se elevará el nivel del mar mientras el planeta se calienta.
El asunto ha cobrado categoría de urgente. Los científicos se apresuran para entregar resultados a tiempo para las negociaciones de un nuevo pacto global del clima, en diciembre en Copenhague.
Los expertos dicen que la capa de hielo de Groenlandia, con un espesor de dos millas y un área casi tan grande como México, está perdiendo cerca de 7,000 millones de pies cúbicos de hielo al año.Las nevadas no son suficientes para reemplazar lo que se pierde a través del derretimiento del hielo superficial y la descarga de hielo a través de los fiordos por los glaciares rápidos.

Océanos más calidos

Los científicos todavía no saben cómo se activó el derretimiento y por qué se detuvo. No saben cuánto se debió a variaciones naturales y cuánto a la involuntaria influencia humana.
La explicación más popular es que el paciente — la capa de hielo de Groenlandia — contrajo su dolencia no por una mayor temperatura del aire, sino por un océano más caluroso.
Por eso enfocan su atención en las corrientes oceánicas, que podrían haber enviado pulsos de agua más caliente desde latitudes meridionales como El Niño hacia Groenlandia.
David Holland, director del Centro para la Oceanografía Atmosférica de la Universidad de Nueva York encontró que esas corrientes de agua estaban alcanzando el borde del glaciar más grande de Groenlandia occidental, llamado Sermeq Kujalleq.
Un descubrimiento similar hizo este año el equipo conducido por Fiamma Stranneo, de la Institución Oceanográfica Woods Hole, en Massachusetts.
Otros investigadores dicen que algunos glaciares de Groenlandia han mostrado desaceleraciones similares en años recientes y que quizás no sea un fenómeno tan cataclísmico e irregular, después de todo. Lo cierto es que nadie puede asegurar con certeza que está pasando."Es un poco vergonzoso saber tan poco", admitió Ian Howat, de la Universidad Estatal de Ohio. "No sabremos que se está yendo hasta que se haya ido".

lunes, 21 de septiembre de 2009

El deshielo del Ártico acorta la ruta marina entre Asia y Europa

Dos mercantes alemanes procedentes de Corea del Sur, el MV Beluga Fraternity y el MV Beluga Foresight, atracaron la semana pasada en el puerto ruso de Yamburg, descargaron y luego siguieron su travesía hacia Rotterdam (Holanda). Llevaban equipos para refinerías de petróleo de la ciudad de Surgut, en Siberia. Podría parecer una operación rutinaria, pero no lo era: se trataba de la primera ocasión en la que una empresa naviera occidental transitaba con éxito y sin ayuda de rompehielos por el paso del Noreste.
La ruta de navegación que enlaza el Pacífico con el Atlántico a través del Ártico ruso, inspiración de épicos navegantes, estaba abierta. No habían desaparecido los icebergs, pero sí se podía circular con una cierta holgura desde el mar de Kara hasta el mar de Laptev, el tramo más angosto, como relataron fuentes de la empresa Beluga Shipping. El verano no ha sido particularmente cálido en la zona, pero las fotos satelitales confirman que solo había hielo en el 40% de la superficie marina.
Según los científicos rusos, la nueva ruta todavía está lejos de competir con la tradicional vía marítima de Asia a Europa que pasa a través del golfo de Adén y del canal del Suez.
Actualmente, la ruta marítima del Norte o ruta del mar del Norte, como se la denomina en Rusia, permite navegar sin escolta de rompehielos solo seis semanas al año, entre agosto y septiembre.
Sin embargo, si el cambio climático mantiene su ritmo actual, no se descarta que pronto se convierta durante cuatro meses en una ruta atractiva, exenta de problemas políticos y piratas de alta mar.

PERMISOS Y BUROCRACIA

En cualquier caso, el viaje de los mercantes alemanes no estuvo exento de dificultades. Las autoridades rusas les hicieron esperar un mes en Vladivostok mientras los servicios especiales consideraban si se podía o no permitir el paso de barcos extraños por la ruta marítima. Para conseguir el permiso, el propietario de Beluga Shipping, Niels Stolberg, tuvo que desplazarse a Moscú, donde gestionó el asunto «al máximo nivel político», según informó la agencia rusa RIA Novosti. El viaje del Fraternity y el Foresight abre nuevas perspectivas para el suministro de mercancías a una extensa región de Siberia con enormes yacimientos de hidrocarburos. Las autoridades rusas, que vigilaban con recelo ese viaje pionero, ofrecieron a Stolberg una escolta de rompehielos, pero no se necesitó su ayuda por el dramático decrecimiento del hielo marino en el Ártico.
El paso del Noreste fue recorrido por primera vez en 1878 por Adolf Erik Nordenskjöld, navegante suecofinés, pero su explotación comercial no empezó hasta el desarrollo de la radio y los rompehielos.
A partir de 1935, cargueros soviéticos lo transitaron con una cierta frecuencia para el transporte de materias primas locales, como madera y metales, pero siempre con barcos de apoyo para abrirse paso. A partir de los años 90 cayó un poco en el olvido no por un cambio en la dinámica del hielo, sino simplemente por el elevado coste económico de las operaciones y el colapso de la URSS.
Seguía habiendo un cierto tráfico en ambos extremos de la ruta, pero los buques no se atrevían a hacer el camino completo.

SUBSUELO

A pesar de sus riquezas, la zona subártica de Rusia, comunicada con el resto del continente a través de la ruta del Norte, ha tenido tradicionalmente problemas para abastecerse de materiales y mercancías a causa de la escasa financiación estatal. Para las petroleras rusas concentradas en Siberia, la llegada de los mercantes alemanes significa una rotura del bloqueo.
Según Stolberg, su empresa ya tiene seis contratos firmados con compañías locales para llevar mercancías al puerto de Yamburg. Es decir, el deshielo abre nuevas comunicaciones y, al mismo tiempo, facilita la explotación de una región –terrestre y marítima prácticamente virgen.

martes, 15 de septiembre de 2009

El deshielo del Himalaya amenaza la seguridad alimentaria en el sur de Asia

Según el último informe de investigación del Banco de Desarrollo de Asia publicado el pasado 2 de septiembre, el deshielo de los grandes glaciares de la cordillera Himalaya y otros cambios climáticos amenazarán directamente a la seguridad acuática y la alimentaria de unos 1.600 millones de habitantes en el sur de Asia.
Conforme a los datos proporcionados, Afganistán, Bangladesh, la India y Nepal serán los países más afectados por el deshielo de los glaciares, lo cual provocará inundaciones y sequías, entre otros desastres, que conducirán a una importante reducción de la producción agrícola de la región.
El informe precisa que si esta tendencia se mantuviera hasta el año 2050, el volumen de la producción del maíz de Asia del Sur se rebajaría en un 17 por ciento para entonces, el del trigo en un 12 por ciento y el del arroz en un 10 por ciento. Casi la mitad de los habitantes más pobres del mundo viven en la región, y los campesinos dependen enormemente del clima para asegurar su subsistencia, por lo que este tipo de cambios pueden provocar catástrofes humanitarias de gran magnitud en la zona.
El informe señala por último una serie de medidas que ayudarían a aliviar los daños, tales como aumentar la inversión en la ampliación de la superficie de irrigación y la administración de los recursos acuáticos, establecer una vía que facilite el paso de la producción a la venta y fortalecer los proyectos de investigación y la popularización de las técnicas agrícolas.

jueves, 3 de septiembre de 2009

La ONU pronostica un “desastre masivo” por el calentamiento global

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que los peores pronósticos llegaron antes de lo que se esperaba. "Tenemos el pie pegado al acelerador y nos hundimos hacia el abismo", dijo. El agua de Mendoza, en jaque.
Esta foto muestra cómo se rompe el hielo en la Península Antártica. En la montaña mendocina pasa lo mismo y el "oasis" puede convertirse en un extenso desierto sin cultivos.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se alarmó hoy en Ginebra por la aceleración del calentamiento climático que, según él, está hundiendo al mundo en "el abismo". "Tenemos el pie pegado al acelerador y nos hundimos hacia el abismo", soltó Ban ante la tercera Conferencia de la ONU sobre el Clima, reunida en Ginebra desde comienzos de esta semana. El secretario general de la ONU, que acaba de volver del Ártico, donde pudo constatar los estragos del cambio climático, advirtió que "lo que sucede ahora" tendría que haber llegado mucho más tarde, según los pronósticos de los científicos.
"Los científicos han sido acusados durante años de ser alarmistas. Pero los verdaderos alarmistas son los que dicen que no podemos permitirnos iniciar una acción contra el clima porque eso ralentizaría el crecimiento económico", declaró Ban. "Están equivocados. El cambio climático podría desencadenar un desastre masivo", previno, muy preocupado por las decenas de millones de personas amenazadas en zonas costeras por el aumento del nivel de los mares que provoca el deshielo del Ártico. "¿Qué van a hacer cuando las tempestades empujen el mar hacia el interior de las tierras? ¿A dónde irán?", se preguntó.
Ban depositó todas sus esperanzas en un encuentro internacional de alto nivel que se celebrará el 22 de septiembre en Nueva York por iniciativa de las Naciones Unidas, pero lamentó la lentitud y el carácter limitado de las negociaciones con vistas a la Cumbre de Copenhague de diciembre. Auspiciada por la ONU, la cumbre de Copenhague intentará hallar un acuerdo internacional para suceder al protocolo de Kioto sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, considerados los principales responsables del calentamiento global.
"No nos quedan más que 15 días de negociaciones (en Nueva York) antes de Copenhague. No podemos contentarnos con progresos limitados. Necesitamos progresos rápidos", dijo. "En Nueva York, espero negociaciones sinceras y constructivas. Espero que se tiendan puentes. Espero resultados importantes", dijo Ban ante los representantes y ministros de unos 150 países participantes en la Conferencia de Ginebra.
"La respuesta está en un crecimiento (económico) verde, un crecimiento sostenible", insistió el jefe de la ONU. Consideró que "nos hace falta una política que ponga un precio al dióxido de carbono. Un política que envíe una señal fuerte del mercado a las empresas pioneras para un futuro con un nivel bajo de dióxido de carbono".
"Necesitamos un programa de inversión público para la energía renovable. Necesitamos transferencias de tecnología para una eficacia energética", reiteró.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (GIEC) "estima que la inversión para alcanzar nuestros objetivos en materia de emisiones (de gases de efecto invernadero) no representaría más que el 2% del PIB mundial anual de aquí a 2030", recordó el secretario general de la ONU.
Esta inversión supondría "menos polución, una mejor salud pública, una mejora de la seguridad alimentaria, menos riesgos de emigraciones masivas y de inestabilidad política, más empleos en la economía verde", concluyó.

Alertan en Ginebra sobre consecuencias del calentamiento global

El calentamiento global y su efecto sobre el deshielo del Artico provocará el aumento del nivel de los océanos y severas consecuencias a la humanidad, destaca un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
El documento, presentado en el marco de la tercera Conferencia Mundial del Clima, que sesiona en esta ciudad, indica como la cuarta parte de la población mundial está en peligro debido a inundaciones asociadas a esa pérdida de hielo.
En 2100, el nivel de los océanos habrá aumentado en más de un metro, poniendo en riesgo a los habitantes cercanos a las costas, alertó la organización.
El Artico se ha calentado al doble de la velocidad que el resto del planeta en las últimas décadas y, a medida que ello sucede, se amplifica o acelera el cambio climático, señaló Martin Sommerkorn, asesor del WWF, al presentar el estudio.
Cuando la extensión del hielo disminuye, la superficie de los océanos aumenta y la cantidad de energía solar absorbida también aumenta. "Eso hace elevar aún más las temperaturas", señala el estudio.
Resalta también que el calentamiento climático libera grandes cantidades de metano gas de efecto invernadero en la región polar. Esto contribuye, a su vez, a la acelaración del deshielo en las zonas árticas.
Sólo se puede romper ese ciclo si se reducen las emisiones de gases a la atmósfera y se logra mantener el calentamiento global por debajo de los dos grados centígrados, agrega.La Cumbre del Clima, un espacio que busca predecir los efectos del cambio climático y como enfrentarlo, fue inaugurada el lunes pasado con la presencia de expertos y autoridades gubernamentales de 150 naciones.
Esa conferencia tratará también de establecer un marco global para los servicios meteorológicos, a fin de que todos accedan a información y predicciones precisas en este tema.

jueves, 6 de agosto de 2009

El calentamiento global entrará con fuerza en los cinco años próximos.




La intensificación de la actividad solar en los próximos cinco años, acompañada de un cambio en las oscilaciones del Niño, harán que el aumento de temperaturas provocado por los gases de invernadero sea mucho más pronunciado a partir de ahora, según han concluido científicos estadounidenses en un estudio difundido por el diario británico The Guardian.


La investigación, que se publicará en Geophysical Research Letters, aporta una nueva explicación a algunas de las dudas en torno al cambio climático.

Los "escépticos del clima" se han valido en los últimos años de dos argumentos para defender su postura: por un lado, que el clima es variable por naturaleza debido a factores astronómicos, como los cambios en la actividad solar, y, por otro, que el mundo no sólo no se está calentando, sino que se está enfriando ligeramente.

Para el primer argumento, la comunidad científica ha respondido de forma bastante unánime. El clima, ciertamente variable por naturaleza y sujeto a factores astronómicos de carácter cíclico, se está enfrentando actualmente a un nuevo motor de cambio: los gases de efecto invernadero que emite la actividad humana.

En un sistema como el de la Tierra o el clima en el que todo tiene consecuencias, la liberación a la atmósfera de un carbono o un metano que llevaban enterrados decenas de millones de años añadiendo un "excedente" de gases que no pertenecen al ciclo actual también tiene su efecto. Ese superávit de determinados gases potencian el efecto invernadero natural de la atmósfera. Es decir, calientan la cúpula de aire que protege a la vida en este planeta.

Ésta es la teoría más ampliamente aceptada desde hace décadas (la correlación entre aumento de CO2 e incremento de temperaturas) entre los científicos, pese a lo cual no han faltado las críticas basadas en un enfriamiento de la Tierra en los últimos años.

Ahora, el nuevo estudio viene a esclarecer por qué puede haber, efectivamente, periodos más fríos dentro de una tendencia al calentamiento a largo plazo. Judith Lean, del Laboratorio de Investigación Naval de EEUU, y David Rind, del Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la NASA, han analizado por primera vez el conjunto de cuatro factores que influyen en el clima: el nivel de actividad solar -que determina el calor emitido por el Sol, el nivel de actividad volcánica, el fenómeno del Niño y la influencia antrópica.
Según la investigación citada por el rotativo británico, en los últimos siete años la Tierra ha experimentado una relativa estabilidad en las temperaturas debido principalmente a una baja intensidad tanto de la actividad solar como del Niño. Este escenario ha hecho que el calentamiento provocado por los gases de efecto invernadero haya pasado inadvertido.
Sin embargo, en los próximos cinco años estos dos fenómenos entrarán en un nuevo ciclo y se potenciarán. Las temperaturas podrían aumentar hasta un 150% más de lo previsto por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de Naciones Unidas.
Los científicos recuerdan cómo una mayor potencia del Niño hizo que el año 1998 fuese extremadamente caluroso, y advierten de que un episodio de mayor magnitud podría tener lugar en un futuro próximo.

Antes de lo esperado, llega el Calentamiento Global.




El estudio incluye entre sus variables la incidencia del fenómeno de 'El Niño', la actividad volcánica y el ciclo del sol.

Durante los próximos cinco años la temperatura promedio del planeta aumentará mucho más rápido de lo previsto, concluyó un estudio llevado a cabo por dos científicos estadounidenses, que atribuyen este aumento a la intensificación de la actividad solar.

Ésta es la primera investigación que evalúa a medio plazo el impacto en la temperatura global de cuatro factores: los gases con efecto invernadero, las fases del ciclo solar (cuya duración se extiende por 11 años), la actividad volcánica y el fenómeno conocido con el nombre de 'El Niño', que se produce aproximadamente cada cuatro años, cuando se calientan las aguas superficiales del Pacífico Central.

Según le dijo a BBC Mundo Judith Lean, del Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos y co-autora del estudio junto a David Rind, del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, si 'El Niño' no gana fuerza ni se produce una erupción volcánica, "se acelerará el aumento de la temperatura a partir de ahora hasta 2014, aproximadamente, y desde esa fecha hasta 2020 tendrá lugar un período de temperaturas más bajas".


El regreso de "El Niño"


El estudio se dio a conocer poco después de que los climatólogos anunciaran que 'El Niño' había comenzado a tomar forma. Ello produjo cierta alarma por las devastadoras consecuencias que el fenómeno trajo en 1998, cuando provocó una serie de desastres naturales que causaron miles de muertes y cuantiosos daños materiales.

Entonces, ¿qué podría pasar si este año 'El Niño' cobrara la misma fuerza que en 1998?

"Si tenemos 'El Niño' importante, en aproximadamente medio año se superarán las temperaturas récord alcanzadas en 1998", el año más caluroso del milenio, señala Lean.
"Sobre todo", agrega, "porque el contexto, diez años más tarde, es mucho más cálido debido a los gases con efecto invernadero. Aunque las temperaturas máximas, tomando en cuenta la actividad solar, dijo Lean, "podrían alcanzarse en 2015".

Menos argumentos para los escépticos

Otra de las conclusiones de la investigación hecha por tierra los argumentos de los escépticos, que niegan el cambio climático basándose en que en los últimos siete años las temperaturas no han registrado aumentos significativos.

"El hecho de que durante los últimos años la temperatura no haya mostrado un gran aumento no significa que el clima ha dejado de responder al incremento de los gases con efecto invernadero", le aseguró Lean a BBC Mundo. "El calentamiento ha tenido lugar, pero no se ha evidenciado por las variaciones naturales del clima".

Entre estas variaciones naturales la científica menciona el bajo grado de actividad solar, la ausencia de 'El Niño' y la erupción de un volcán, que, cuando ocurre, provoca una disminución global de las temperaturas de 0,3º centígrados.

"La gente e incluso los científicos tienden a pensar que si los gases con efecto invernadero provocan calentamiento global, deberíamos registrar como consecuencia un aumento constante de la temperatura. Se olvidan de las variaciones naturales. Muchos se confunden y creen que si la temperatura no está aumentando, la tierra entonces no se está calentando por los gases contaminantes", explica Lean.


Complementarios, no contradictorios


Si como explica el estudio la temperatura aumentará más rápido de lo previsto en los próximos cinco años, ¿cometió un error en sus cálculos el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés)?


"En absoluto", aclara Lean. "El IPCC hizo una evaluación a largo plazo, concentrándose en lo que pasará al final del siglo. Nosotros en cambio pusimos el foco en una escala de tiempo más pequeña para ver lo que pasará en unos cinco o diez años".

La información no es contradictoria sino complementaria. Eventualmente, la temperatura aumentará en cien años, "pero en el medio, no va a continuar aumentando a un ritmo promedio", concluye Lean.

lunes, 27 de julio de 2009

La Gran Tierra

Si fuéramos a comparar a los destinos de viajes a los autos, Nueva York sería un Cadillac impresionante y elegante rodando por amplias avenidas urbanas; California tendría que ser un convertible deportivo haciendo "zoom zoom" por una carretera costera; y Alaska sería un vehículo recreacional, bien grande, lleno de conveniencias y con espacio de sobra para estar súper-cómodos cuando viajamos.

Alaska, "La Gran Tierra", como le llamaban las gentes nativas, es espectacular en lo que cuenta a dimensiones. Es un sitio que tiene proporciones míticas, como dice Bob Devine en su guía National Geographic Traveler Alaska.

Con 586,000 millas cuadradas de extensión, Alaska es el equivalente de una quinta parte de los 48 estados contiguos de EE.UU. si se le sobrepone a un mapa de EE.UU. su territorio se extiende de la Florida a Minnesota a California.

Otros superlativos de Alaska incluyen más de 3,000,000 de lagos mayores de 20 acres, 39 cordilleras montañosas con 17 de los 20 picos más altos de la América del Norte, más de 3,000 ríos, 1,800 islas, 100,000 glaciares y 33,904 millas de costa.

Para explorar su interior y sus costas espectaculares un plan de viaje que incluya un crucero y un programa por tierra es ideal. Entre los imperdibles de Alaska se encuentran los siguientes:

* La Bahía Glacier ("Glacier Bay")

Sin dudas, el fiordo más famoso de Alaska, este es un parque nacional de 5,000 millas cuadradas, según la guía de Alaska de DK Eyewitness Travel, y cuenta con 12 glaciares que llegan de montañas al mar al igual que cientos de otros glaciares más pequeños. Un guía del parque subió a bordo de nuestro barco, uno de los cruceros de Holland America, para narrar lo que estábamos mirando: los glaciares con hielo denso antiguo en tonos de azul y blanco; las aves exóticas, un oso paseándose por el litoral, y otra fauna incluyendo focas y leones marinos recostados como soleándose en témpanos de hielo.

Nos acercamos al Glaciar Margerie para ver y escuchar el estruendo- como un gran trueno- de un enorme bloque de hielo desprendiéndose del glaciar y cayendo al mar. Otros sonidos memorables incluyeron el burbujear de trozos de hielo del glaciar derritiéndose como Alka Seltzers en el agua salada de la bahía y los chillidos de miles de aves.

* Juneau

La pintoresca capital de Alaska, Juneau es una ciudad accesible solamente por avioneta o barco pues no hay carreteras que atraviesen las montañas y el campo de hielo que la rodean. Las actividades disponibles son tan abundantes como los copos de nieve y el hielo en sus montañas e incluyen excusiones por tierra o por mar para ver el bello Glaciar Mendenhall, paseos en el funicular de Mount Roberts a unos pasos del muelle de cruceros, vuelos en helicóptero para dar caminatas por glaciares, vuelos por avioneta de aterrizaje en agua para admirar fiordos y glaciares y asados de salmón con música folclórica.

* Ketchikan

Este pintoresco pueblito construido en parte con zancos en el mar, es ideal para empaparse de la cultura de las gentes nativas de Alaska durante nuestra visita a Ketchikan, un pintoresco pueblito que es puerto popular en cruceros por Alaska.

Tomamos una excursión que nos llevó al Saxman Native Village. Una villa típica de los indios Tlingits de Alaska, cuenta con una casona ceremonial donde miembros de la tribu nos recibieron con cantos y danzas típicas, y con un parque totémico con una de las colecciones más grandes de estos postes que relatan leyendas de las gentes nativas. En el Centro de Talla de la villa pudimos ver a escultores tallando postes totémicos y otras obras de arte.

* Sitka

Este pueblito es un vestigio de la presencia rusa en los comienzos de Alaska, en un área del Pasaje Interior colonizada por Alejandro Baranof en 1804 y establecida como la capital de la Alaska rusa. Esa presencia rusa está aún evidente en Sitka en sitios como la catedral ortodoxa griega, St. Michael's Russian Orthodox Cathedral, con su cúpula carácteristica y sus bellos íconos dorados. Las opciones en Sitka incluían paseos en canoa tipo "kayak" y en bicicletas.

Nosotros optamos por una excursión por kayaks arreglada independientemente con Alaska Travel Adventures/Best of Alaska Travel. La excursión con guía nos llevó a explorar las aguas de los alrededores de Sitka en kayaks de dos pasajeros (no hace falta experiencia previa en kayaks: nos dieron una lección antes de partir). Además de bellos parajes de Sitka y bosques en sus cercanías, vimos águilas en vuelo, focas y hasta un oso caminando por el litoral, probablemente buscando algo para su cena.

Entre un puerto y otro el barco de Holland America era nuestro hogar en alta mar. Una nave tradicional y elegante, con decorado fino y flores frescas y arte por doquier, el barco cuenta con conveniencias modernas incluyendo numerosas cabinas con balcones privados.

Entre los salones públicos se encuentran el Vista Lounge, con revistas musicales al estilo de Broadway y Las Vegas; el Greenhouse Spa, un bello club de salud con tratamientos europeos y una piscina de terapia; un restaurante principal, el Vista Dining Room, con menus extensos y servicio impecable; un restaurante alternativo, el Pinnacle Grill con ambiente refinado y delicias que incluyen mariscos y carnes de res servidas en loza de Bvlgari; y un restaurante informal tipo bufé, el Lido Restaurant.

Durante la travesía habían más de 50 actividades organizadas incluyendo lecciones de cocina y demostraciones culinarias en el Culinary Arts Center. Para los niños hay un club infantil y otro para adolescentes con actividades supervisadas.
Al aburrimiento se lo habían llevado preso en este barco, y tanto niños como adultos quedaron cautivados por la belleza y esplendor de Alaska.

sábado, 18 de julio de 2009

El calentamiento global afecta la vida cotidiana de los groenlandeses

Desde su arrastrero que surca las aguas del fiordo Nuuk, el pescador Johannes Heilmann observa con impotencia cómo los cambios climáticos de los últimos años están afectando a Groenlandia.

El calentamiento global ocurre el doble de rápido en el Ártico comparado con el resto del mundo.
Heilmann, un sexagenario con el rostro curtido y marcado por los años de trabajo a la intemperie, dice que él y sus colegas no pueden llevar sus trineos tirados con perros hasta el borde de los témpanos de hielo, para pescar, porque el hielo está muy delgado como para soportar el peso.
Además, los grandes pedazos de hielo que flotan en las aguas heladas hacen que sea muy difícil navegar a bordo de sus pequeños barcos pesqueros, con lo cual la pesca es prácticamente imposible.

“Ya no podemos usar más los trineos, el hielo es bastante delgado”, se lamenta Heilman. Y dice que ahora tiene que depender de la caza de aves y a veces de las focas, mientras espera que se acerque el verano para salir a pescar.

En Ilulissat, a más de 200 kilómetros (125 millas) al norte del Círculo Polar Ártico, Emil Osterman comentó al periódico local Sermitsiaq : “En 1968, cuando yo tenía 13 años, íbamos a pescar en diciembre al fiordo y el hielo tenía varios metros de espesor”.

Ahora, más de 40 años después, el hielo de ese mismo lugar, en el mismo momento del año, “tiene apenas 30 centímetros de espesor”.

El director de la Asociación de Caza y Pesca de Nuuk, Leif Fontaine, explica cómo el clima más templado también está afectando a la industria langostinera de la región, el principal sector exportador e industrial de Groenlandia.

“Cuando el agua se torna más templada, el langostino empieza a desaparecer porque se traslada más al Norte”, explica.

“Y el derretimiento del hielo es preocupante, en especial para los residentes de las aldeas alejadas del norte y del este, que sólo tienen trineos, en lugar de barcos, para cazar, pescar y sobrevivir”, añade.

Esto obligó a algunos cazadores a dejar que sus perros de trineos mueran de hambre, dado que no pueden proporcionarles las focas y el pescado que necesitan para alimentarse.

Los osos polares que vagan por el hielo también tienen cada vez más dificultades para encontrar alimentos, especialmente focas, a medida que se derriten los témpanos. Como consecuencia, se acercan a las aldeas en busca de alimento y ponen el peligro la seguridad de los pobladores y la de ellos mismos.

Recuerdan una tormenta de nieve que ocurrió el 20 de junio, rara incluso para Groenlandia.
Moeller dice que está “preocupado” por los cambios, pero admite que no piensa en ello todos los días.

“No sé si está más cálido que antes, dado que, después de todo, el invierno aquí dura hasta mayo”, señala.

Con todo, el director del nuevo centro de investigación del Ártico en Nuuk, Soeren Rysgaard, no tiene dudas de que el cambio climático está teniendo efecto.
“Es muy visible en el Ártico”, asevera.

Los pescadores que capturan menos pescado en sus redes o los que ya no pueden pescar en ciertas áreas porque el hielo es demasiado delgado son los más afectados en este momento, explica.

Pero el presidente del parlamento local, Josef Motzfeldt, destaca que el calentamiento global también tiene “algo bueno”.

Cada vez más turistas visitan Groenlandia para observar el derretimiento de los enormes glaciares del Atlántico norte, a causa del calentamiento global, y además aparecen especies nuevas, que no existían en Groenlandia, como erizos de mar y calamar.

En el sur de Groenlandia, los veranos más largos benefician a los agricultores, que están atravesando una de las épocas más lucrativas.

El Arctic Sunrise, un barco que del grupo ambientalista Greenpeace, acaba de arribar al glaciar Petermann, uno de los glaciares más grandes de la región que está rompiéndose y donde los expertos estudian lo que está sucediendo.

Para Greenpeace, el derretimiento del glaciar es un signo claro de que el calentamiento global ya no es “una teoría, sino una dura realidad”.

miércoles, 15 de julio de 2009

Venezuela más cerca del Polo Sur en el Museo de Ciencias

Este viernes 03 de julio, el Museo de Ciencias y el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, inauguran la exposición Venezuela y la Ciencia Antártica, la cual representa la experiencia venezolana en el Polo Sur, siendo la segunda parte de la exposición Exploración Ártico y Antártico.

Un encuentro Noruega-Venezuela, que se clausuró el mes pasado. Esta muestra, ubicada en la Sala 7 del Museo de Ciencias, recrea a través de material fotográfico, el paisaje glacial, la flora y fauna, el espíritu de integración de las naciones y el trabajo de quienes participaron en las expediciones científicas venezolanas al continente blanco.

Venezuela ha efectuado dos expediciones al Continente Antártico en colaboración con países latinoamericanos, con la intención de dejar marcada la lucha por la preservación de la Antártida como estrategia fundamental para la vida en el planeta.

Junto con las fotografías están expuestos unos carteles que tienen información sobre generalidades de la Antártida, datos sobre el Programa Venezolano Antártico (PAV), así como un documental que recoge la experiencia de la primera y segunda expedición científica venezolana a la Antártida y algunos equipos utilizados.

Las áreas sin hielo del Continente Antártico han sido pobladas sólo por grupos de plantas inferiores, como algas, líquenes y musgos. Prácticamente no existe vegetación herbácea o leñosa de mayor evolución. Es además la reserva de agua más grande del planeta.

El Programa Antártico Venezolano, está adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias, el cual planifica, coordina y supervisa las actividades científicas, tecnológicas, logísticas, de formación y divulgación relacionadas con el Continente Antártico.

La exposición Venezuela y la Ciencia Antártica, ofrecerá al público talleres, animaciones, demostraciones, juegos y proyecciones audiovisuales.